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Euphorbia candelabrum

Euphorbia candelabrum

Dentro de nuestra colección de cactus y suculentas, hoy hablamos de la Euphorbia candelabrum, una planta suculenta muy decorativa por su aspecto exótico, porte arbóreo con forma de candelabro y sus ramas con aspecto de cactus. Es ideal para jardines y rocallas con poco mantenimiento.

Es perfecta para nuestro clima, resistente al calor y a la sequía, soportando heladas suaves. Sus flores amarillas y pequeñas no tienen valor ornamental. Su valor reside en la altura que puede llegar a alcanzar, de 20 m. con un tronco simple muy ramificado. Las ramas de cuatro ángulos o costillas con espinas a diferentes alturas de la base llegan a tener unos 3 m. de longitud y forman una copa amplia y redondeada, como un triángulo invertido, pues su tronco es corto, que se va ramificando hasta crear una copa con esa forma.

Características de la Euphorbia candelabrum

Flores y fruto de la Euphorbia candelabrum

Euphorbia es el nombre genérico que deriva del médico griego del rey Juba II de Mauritania, Euphorbus, ya que usaba médicamente la Euphorbia resinifera. En 1753, Carlos Linneo, asignó el nombre a todo el género donde hay unas 2.000 especies, muchas suculentas y otras arbustos. Por otro lado, candelabrum es el epíteto latino que significa como un candelabro.

Como decimos su nombre científico es Euphorbia candelabrum, perteneciente a la familia de las Euphorbiaceae. Originaria de Sudáfrica, Abisinia, también es conocida por sus nombres comunes de Euforbia cactus y candenlabro.

Con un porte parecido al de los cactus columnares puede llegar a alcanzar los 20 m. de altura. Se caracteriza por su látex irritante para la piel. Sus ramificaciones forman una ancha copa en verde oscuro de cuatro ángulos con bordes carnosos en los cuales nacen pares de espinas de 2 a 8 mm de longitud.

Sus hojas son efímeras, lanceoladas, muy pequeñas que aparecen en las partes recién brotadas. Florece en primavera-verano con flores carnosas, amarillas en forma de copa, agrupadas al extremo de los tallos diferenciándose por sexo. El fruto, de color verde y de la medida de un guisante, está formado por dos o tres lóculos (cámara dentro de los frutos).

Cuidados de la Euphorbia candelabrum

Euphorbia candelabrum en jardín

  • Ubicación: A pleno sol. Si la tenemos en interior, en maceta, con muy buena iluminación, en invierno evitaremos que esté cerca de los radiadores y en primavera rociaremos su follaje para limpiarla.
  • Temperatura: Clima cálido, no soporta heladas continuadas.
  • Suelo: Debe drenar muy bien, poroso y con poca materia orgánica. El sustrato especial para cactus es ideal, por lo que si el suelo de nuestro jardín es muy compacto, lo mezclaremos antes de su plantación.
  • Abonado: Si lo fertilizamos la planta será más uniforme. Así que desde primavera a final de verano lo abonaremos una vez al mes con un abono para cactáceas.
  • Riego: El riego será moderado para que esté hidratada, aunque durante el crecimiento activo lo regaremos generosamente, evitando que acumule agua en las raíces. En su reposo invernal lo regaremos escasamente.
  • Transplante: Debemos tener cuidado en el trasplante porque sus brazos son muy quebradizos. Se debe realizar a finales del verano, aumentando paulatinamente el tamaño de las macetas.
  • Plagas y enfermedades: Es una especie sometida a podredumbre si se riega en exceso. Y en cuanto a plagas, la cochinilla es su principal enemigo.

Terminaremos diciendo que la Euphorbia candelabrum es una especie fácil de mantener, que no necesita cuidados específicos y que dejarla completamente a su aire a veces es mucho mejor.

Si que es importante la homogeneidad de las temperaturas y el ritmo de riego para favorecer un crecimiento regular, ya que si alteramos estos dos factores, su crecimiento será intermitente acarreando irregularidades en la silueta, lo que afectará a la belleza de la Euphorbia candelabrum.

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