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Los cuidados de la Camellia japónica

Los cuidados de la Camellia japónica

Cuando hablamos de Camellias nos viene a la memoria esos grandes jardines del norte. Esos jardines donde la lluvia y el viento son incapaces de empañar la belleza de estos arbustos. Pero estas preciosas plantas podemos disfrutarlas también en nuestra zona porque vegetan perfectamente en maceta, siempre que reciban los cuidados necesarios.

Tienen fama de plantas difíciles fuera de Galicia y Asturias donde predomina el suelo ácido y humífero junto a su clima lluvioso y húmedo. Al tipo de plantas que soportan este tipo de suelo las llamamos Acidófilas.

Uno de los mayores enemigos de las Camellias es la cal. Sin embargo, de sobra se ha demostrado que pueden vivir en regiones donde predominan los terrenos calizos, y ello es debido a que se puede modificar el suelo cultivando estos arbustos en macetas y si están en jardín modificando el suelo. Podemos corregir el pH del sustrato con los que se venden en el mercado para plantas acidófilas y teniendo en cuenta y es lo más importante, la presencia de cal en el agua de riego, lo podemos solucionar usando agua de lluvia o, dejando de un día para otro que el agua con la que vamos a regar evapore la cal.

Llegaron a Europa con los misioneros y navegantes del siglo XVII y XVIII en forma de semilla procedentes del Lejano Oriente y estas se han multiplicado en la actualidad en cientos de variedades.

Las Camellias nos maravillan con sus flores sobre el fondo brillante de su follaje en verde oscuro de febrero a abril. Las encontramos en forma de rosa, peonía o anémona y en infinidad de colores que van del blanco al púrpura, simples, dobles, semidobles

Ahora toca escoger, y eso va a ser un problema porque las querrás todas. Con una sola planta será suficiente para llenar de color y elegancia cualquier jardín, terraza o patio.

Camelia japónica

Características de las Camellias

En honor a la labor del moravo Jirí Josef Camel, botánico y misionero jesuita que estudió la flora de las islas Filipinas y fue el primero en dar cuenta de estas plantas, Linneo las llamo Camellia.

Las Camellias son nativas de China, Corea, Japón y el sudeste de Asia y pertenecen a la familia de las Teáceas. Forman parte del género más de 200 especies de arbustos y pequeños árboles de brillantes hojas coriáceas. La planta de té es precisamente una camelia, la Camellia sinensis (antiguamente Thea sinensis), de pequeñas flores.

Entre todas las Camellias, la más famosa es la Camellia japónica, ella ha dado origen a la mayoría de las variedades ornamentales que se conocen en la actualidad. Suelen florecer entre febrero y abril, aunque algunas se adelantan a enero. La Camellia japónica ‘Daikagura’, que se produce en Galicia, incluso florece de octubre a marzo.

Como la Camellia japonica, la Camellia reticulata, llamada así por la nerviación evidente de sus hojas, también florece en primavera y sus flores pueden alcanzar los 17 centímetros de diámetro.

La más famosa Camellia de floración otoñal, la Camellia sasanqua, se caracteriza por unas flores más sencillas pero perfumadas. En China se utilizaba antiguamente para aromatizar el té.

Cuidados de la Camellia japónica

Las Camellias cultivadas en maceta como comentamos nos permiten disfrutar de estos arbustos incluso en zonas de suelo calizo. Conocer sus exigencias hace posible disfrutar de su compañía.

Camelia japónica

  • Ubicación: En su hábitat ideal y a pleno sol, como puede ser Galicia y Asturias, el ambiente húmedo y los suelos ácidos le son perfectos. Aquí, en nuestra latitud debemos saber que la orientación correcta debe ser norte o este para que reciba sólo el sol de la mañana y esté protegida de los vientos cálidos y secos procedentes del sur. Una semisombra, un sitio fresco es lo correcto. En el interior también puede vivir, siempre que esté ubicada en un lugar muy luminoso y con humedad ambiental, alejada de la calefacción y los humos de la cocina. La humedad ambiental es un factor clave, ya que la sequedad del aire dañará la floración resecando los botones florales y también los brotes que emite tras la floración, donde surge la floración del siguiente año.
  • Temperatura: La ubicación de esta planta tiene especial relevancia incluso en las zonas más frías, ya que, aunque son bastante rústicas y pueden soportar hasta -17ºC, la temperatura recomendada está entre 7-9ºC, siendo muy importante que cuando hiele reciba calor pronto por la mañana.
  • Sustrato: El sustrato adecuado debe ser como el recomendado para plantas acidófilas, que es rico en humus, ácido, suelto y que con buen drenaje.
  • Acolchado: Para ayudar a preservar la humedad del sustrato, podemos aportar corteza de pino. Ello ayudará también a proteger las raíces de la planta del efecto de alguna helada.
  • Abonado: Para favorecer el desarrollo vegetativo, aportaremos de marzo a junio un fertilizante rico en nitrógeno. Y de julio a septiembre abonaremos la Camellia con abonos con mayor contenido de fósforo y potasio. A finales de septiembre suspenderemos el abonado hasta marzo. Utilizaremos un abono líquido diluido en el agua de riego para plantas acidófilas.
  • Riego: Hay que evitar el encharcamiento, pero el riego debe ser generoso, recordemos que está en maceta y el sustrato debe permanecer húmedo. Un agua libre de cal es lo idóneo, preferentemente agua de lluvia o en su defecto dejaremos el agua en reposo 24 horas para que esta evapore la cal. Si notamos que las hojas pierden brillo y se arquean es un síntoma de falta de agua.
  • Poda: No requiere ningún tipo de poda, es un arbusto de crecimiento lento. Si la forma que ha adquirido no es de nuestro agrado, o queremos conseguir un ejemplar de forma más compacta efectuaremos los cortes cuando la floración haya finalizado y antes de que surjan los nuevos brotes.
  • Desbotonado: El aclarado de los botones florales para conseguir flores de mayor tamaño y calidad es una operación delicada y debemos saber hacerla. Los botones florales de las camelias tardan en desarrollarse unos seis meses y comienzan a ser visuales en julio-agosto.
  • Transplante: Al tenerla en maceta podemos realizar el trasplante en cualquier momento. Nosotros recomendamos que se realice justo cuando haya terminado de florecer, o en su defecto en otoño que es cuando entra en su fase relativa de reposo. Nunca realizaremos el trasplante cuando haga mucho calor. Recordemos que necesitará un sustrato especial para plantas acidófilas y una maceta entre dos o tres centímetros más de diámetro.

Camelia japónica

Plagas, enfermedades y fisiopatías de la Camellia japónica

Los pulgones y la cochinilla cerosa pueden atacar a la Camellia en cuanto a plagas, que podemos combatir de manera preventiva.

Debemos saber que tras una plaga de pulgón, cochinilla o mosca blanca, sobre su melaza se puede desarrollar el hongo de la negrilla. La negrilla, también conocida como fumagina, se muestra como un polvo negro parecido al hollín que cubre la superficie de hojas, tallos y otras partes de la planta que impiden la fotosíntesis de la planta debilitándola.

Un tratamiento con jabón potásico resolverá el problema. El jabón potásico es un insecticida y acaricida que combate eficazmente al pulgón, la cochinilla, la mosca blanca, los trips y la araña roja, entre otros; sin toxicidad para el ser humano y otros animales.

El jabón potásico es un plaguicida aceptado en agricultura ecológica que puede aplicarse en dichos cultivos sin perder la certificación. No es sistémico (no entra en la planta) y se degrada rápidamente.

También podemos combatir el pulgón con un insecticida sistémico. Y en el caso de la cochinilla, se debe aplicar en mayo aceite de verano de forma preventiva.

Hay ciertas fisiopatías que también nos interesa conocer. Cuando hay carencia de humedad ambiental los capullos no se abrirán y se secarán. Si las flores caen antes de marchitarse además de vigilar si la humedad es la correcta miraremos si tenemos algún hongo que le esté robando vigor. Si el riego es escaso las hojas perderán brillo y se curvarán hacia abajo. Por último diremos que hay variedades que son más floríferas que otras, pero si da pocas flores puede que se haya efectuado mal la poda, que se haya hecho a destiempo, recordemos que la floración depende del brote de primavera.

En la sección de Árboles ornamentales, podemos encontrar la Camellia japonica en diferentes formatos y variedades, así como el sustrato, fertilizante, insecticida, maceta,… más adecuado para su cultivo.

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